YA, República Dominicana aprobó Pacto por la Migración de la ONU


SANTO DOMINGO.-República Dominicana se encuentra entre los países que aprobaron en julio pasado el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que deberá ser ratificado en diciembre en una reunión en Marruecos y del que Estados Unidos se desvinculó por entender que chocaba con la política migratoria de esa nación.

Sin embargo, con el devenir de los días otros países han adoptado una posición similar a la de Estados Unidos. Entre los que ya se han desvinculado del pacto antes de la firma del mismo están Austria, Australia, Israel, Hungría, República Checa y Eslovenia (país que presidió la asamblea en que fue aprobada).

República Dominicana votó por el pacto, al igual que otros 192 países, pero en dos semanas tiene la oportunidad de decidir si finalmente lo asume o no.

La presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, explicó que el Pacto no es legalmente vinculante, pero representa un marco común al que los países pueden referirse a la hora de abordar la migración.
La Conferencia Intergubernamental para Adoptar el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular se llevará a cabo en Marrakech, Marruecos, los días 10 y 11 de diciembre.

Hungría lo critica

Hungría consideró que el acuerdo, al que calificó de “extremista” y “contrario al sentido común”, va en contra de los intereses de su país.

“Es extremista y fomenta la inmigración”, afirmó Hungría, quien consideró la migración como un asunto de seguridad nacional.

“Hasta ahora se habló de que el documento no sería vinculante, pero al final se pide a los países que elaboren programas especiales”, se quejó el canciller húngaro, Peter Szijjártó.

El Pacto para la Migración compromete a los Gobiernos con toda una serie de objetivos a la hora de gestionar las migraciones.

Entre las metas destacan ampliar las vías de migración regular, usar la detención de indocumentados únicamente como último recurso y ofrecer acceso a servicios básicos a todos los inmigrantes, sin importar su estatus.

El pacto se estructura en torno a 23 grandes objetivos.

Entre esas metas hay algunas genéricas, como la cooperación para abordar las causas que motivan la migración o mejorar las vías de migración legal.

Pero también hay compromisos concretos, como medidas contra la trata y el tráfico de personas, evitar la separación de las familias, usar la detención de migrantes solo como última opción o reconocer el derecho de los migrantes irregulares a recibir salud y educación en sus países de destino.

Los Estados se comprometen también a mejorar su cooperación a la hora de salvar vidas de migrantes durante sus viajes, con misiones de búsqueda y rescate, y garantizando que no se perseguirá legalmente a quien les dé apoyo de carácter “exclusivamente humanitario”.

Readmisión
— Países emisores
El Pacto contempla que los países de origen de los inmigrantes se comprometen a readmitir siempre a sus nacionales y ofrecerles documentación de identificación adecuadas.