Loading...

Nos engañaron: Trujillo no pagó la deuda externa en 1947, como nos han dicho



SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Una mentira repetida de manera insistente llegar a ser creída por quienes son blanco de la propaganda mentirosa, y los expertos sostienen que hasta puede “convertirse en verdad”. Es lo que ha acontecido en la República Dominicana con la afirmación de los trujillistas de que su ídolo, el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, alias Chapita el Abigeo, pagó la deuda externa del país y que, por tanto, fue el “padre de la soberanía financiera”.

Sin embargo, los documentos oficiales del Banco Central de la República Dominicana, puestos a disposición del público, demuestra que el supuesto pago de la deuda externa por parte de Trujillo, no fue más que una mentira más, un engaño más, una estafa más del tiranuelo. El dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, mejor conocido como Chapita, además de ser un gran ladrón y un asesino, también era un gran mentiroso, como todos los tiranos. 


El caso ha sido puesto de relieve en un artículo escrito por el profesor universitario y reputado economista Arturo Martínez Moya, publicado en el diario hoy, que reproducimos a continuación: 

Mitos en la historia de la deuda externa dominicana. La historia de la deuda es la historia de las crisis fiscales. 

Lo bueno de la historia es que ninguna es definitiva, aunque en apariencia exista un consenso básico el conocimiento es provisional, es el caso de la deuda externa durante el periodo de Trujillo, que se nos presenta llena de mitos. Dejemos que los datos hablen por sí mismos, confrontemos las tesis dominantes.

Que cuando llegó al poder en 1930, la deuda externa era una carga muy pesada para las finanzas públicas. No es cierto, el balance era US$16 millones, apenas 5.3% del PIB.

Que saldó la deuda externa con el pago de US$9,271,855.55. Tampoco es cierto. Según estadísticas publicadas por el Banco Central, las reservas internacionales del país en oro y divisas ascendían a US$13.5 millones en 1947, de las que solo US$7 millones era disponibilidad. Es decir, para completar el pago los dominicanos nos endeudamos en US$2,271,855.55.

Que redujo la deuda del país cuando pagó a los tenedores de bonos. No es verdad, lo que hizo fue cambiar la composición de la deuda pública total, redujo la externa y aumentó la interna en el mismo monto. El gobierno se endeudó con el Banco de Reservas, entidad que como garantía del préstamo recibió bonos con vencimiento un año después (1948), con una tasa de interés de 5%.

Es el caso de Trujillo, termina abruptamente después de una década donde coinciden acontecimientos políticos, crimen de Estado y mal manejo fiscal

Que recuperó la soberanía de las finanzas públicas. Se había perdido en 1905, cuando los dominicanos firmamos el Modus Vivendi con el gobierno de los Estados Unidos, que redujo la deuda externa a US$20 millones, representando 40% del PIB. Pero se recupera de manera automática con el crecimiento de la economía, como consecuencia en 1940 la deuda externa se reduce a 2.7% del PIB y desde ese año el agente norteamericano deja de intervenir directamente en las aduanas. Cuando paga a los tenedores de bonos en 1947, la deuda externa apenas representa 1.76% del PIB, es decir, no había presión.

La historia de la deuda es la historia de las crisis fiscales y de inestabilidad política. Desde la Primera República abundan los gobernantes que como norma gastaron por encima de lo recaudado, financiaron los déficits con nuevos préstamos, sacados del poder de diferentes maneras cuando se les cerraron las fuentes de financiamientos de sus excesos.

Es el caso de Trujillo, termina abruptamente después de una década donde coinciden acontecimientos políticos, crimen de Estado y mal manejo fiscal.

De 1950 a 1960 gastó US$1,417 millones y recaudó US$1,364 millones, para un déficit fiscal acumulado de US$53 millones. Como consecuencia, dejó una deuda pública (externo e interna) superior a ese monto, aumentando el balance a US$161 millones en 1966.

La de Leonel Fernández es la experiencia traumática más reciente, en ocho años (2005-2012) acumuló un déficit de RD$435 mil millones, un promedio anual superior a RD$50 mil millones y más que duplicó la deuda pública, de US$11,484 a US$26 mil millones.

Como el crecimiento anual de la deuda total de 11% superó el interés promedio que pagó por la deuda externa, nos endeudamos para pagar los intereses. Fue lo que preocupó al FMI, advirtiendo que de continuar los déficits las finanzas públicas serían insostenibles en el mediano plazo.

El nieto del dictador anda por ahí diciendo que su abuelo pagó la deuda pública, lo que nunca sucedió, los hechos históricos lo desmienten. Fue lo contrario, el dictador es uno de los gobernantes que más rápido ha endeudado la República, si no superó a Lilís fue por el tiranicidio, era la tendencia que llevaba su gestión.

El 21 de julio de 1947 liquidó la deuda del Estado con bonistas en el exterior por el monto de US$9,271,855.55, y de inmediato, con la complicidad de la prensa e intelectuales de un solo matiz de opinión, comenzó la propaganda política de que había liberado de deudas a las finanzas publicas. Mentira que sembró en la mente de los dominicanos. 

Otra es la verdad, lo reportan los papeles, el Gobierno no tenía ahorros, para pagar a bonistas tomó un préstamo de corto plazo en el Banco de Reservas por US$9.2 millones, a un interés de 5%, garantizado el repago con los impuestos. Lo que hizo en 1947 fue cambiar de acreedor, el Banco de Reservas ocupó el lugar de los bonistas. 

Debe quedar claro que la deuda pública siguió existiendo, y que la decisión politiquera fue mala para las finanzas públicas, el servicio de la deuda (amortización +intereses), que representaba 38% de la recaudación fiscal, aumentó con el préstamo de corto plazo, porque, no obstante el interés mantenerse en 5%, mayores los pagos anuales que debían hacerse al recortarse el periodo de amortización. 

Mala también para el Banco de Reservas-el nombre lo tiene desde 1941 cuando el Gobierno compró la sucursal del National City Bank of New York-concentró la cartera de préstamos en el sector oficial y redujo su liquidez, poniéndola en desventaja para competir con el Royal Bank of Canada y el Nova Scotia, sucursales extranjeras que además del Reservas integraban el sistema bancario nacional. 

Antes de desembolsar el préstamo al Gobierno, en junio de 1947, el efectivo en caja del Reservas ascendía a US$29.9 millones y a US$31.6 millones los depósitos de ahorro y a la vista. En agosto se habían reducido en US$11 millones y US$1.6 millones, y los balances a US$18.9 millones y US$30.0 millones, respectivamente.  

Contrario a la propaganda que se vendió, el dictador era pésimo administrador de las finanzas públicas, lo dicen las estadísticas históricas. Los déficits y endeudamientos públicos habían sido prohibidos por la Convención de 1907 y ratificado por la de 1924. El panorama cambió desde que se sintió libre, de 1938 a 1947 acumuló faltante en el Presupuesto Público por US$16.9 millones y US$33.7 millones de 1950 a 1960. Como resultado, en 1961 las finanzas publicas estaban más endeudadas que en 1931 (US$16,292 millones), sin cambio de importancia en el ingreso per cápita del dominicano, de US$233 en 1931 pasó a US$264 en 1961. 

Si de tiempo en tiempo se revive la propaganda política mentirosa de Trujillo, es porque la historiografía especializada moderna no ha corregido lo que se lee en libros de historia sobre la deuda pública. Como los hechos deben contarse como sucedieron, la contabilidad histórica del Banco de Reservas y los datos fiscales son fuentes primarias obligadas. El trabajo es de los historiadores.


 Por: Arturo Martínez Moya

a.martinez@hoy.com.do


Loading...